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La oferta de coches de radiocontrol es actualmente muy amplia, habiendo multitud de marcas y modelos, por lo que un novato en la materia puede sentirse desbordado en principio por tal avalancha de novedades, escalas y categorías.
Entre las nuevas escalas, muchas se
incluyen en la categoría de ocio y
otras en las de competición. Cuando un nuevo usuario adquiere un coche
de radiocontrol lo primero que debe hacer es aprender a manejarlo, y
para dominar esta técnica por completo, lo ideal es hacerlo en un
circuito, al igual que para aprender a conducir un coche a escala real
es necesario hacerlo por las calles, no en grandes explanadas.

Cuando ya sea un experto conductor,
habrá de pasar por varias etapas
hasta llegar a la competición, puesto que normalmente los pilotos se
plantean esta clase de desafíos para no caer en la rutina. Una de las
principales atracciones de la competición es que se pueden manejar las
mismas reglas que existen para los coches de carreras a escala real, ya
que la reacción de los coches radiocontrol es muy parecida. Así, se
podrá actuar sobre los sistemas de suspensión y amortiguación,
adaptando el coche al circuito y a nuestra forma de conducción.
Por tanto, las similitudes entre estos
coches a pequeña escala y los
reales, van mucho más allá; hay muchos aficionados que aseguran que
cuando se encuentran en el circuito de radiocontrol y cierran los ojos,
escuchando las conversaciones de pilotos y mecánicos, tienen la
sensación de estar en un circuito real de carreras.
Las características de los coches de radiocontrol son múltiples, pero
se pueden dividir básicamente en dos: los impulsados por motor
eléctrico y los impulsados por combustión interna (térmicos).
En general, los coches de escala más
pequeña van impulsados por motores
eléctricos, y suelen tener un tamaño de 1/12 y 1/10. Los térmicos
propulsan coches más grandes, que van con escalas comprendidas entre
1/10 y ¼; en el caso de estos últimos, es necesaria la ayuda de un
técnico para el repostaje y arranque del coche.

Como se ha indicado antes, los coches
rc eléctricos son más pequeños;
los hay de escala 1/30, que son de 13 centímetros de tamaño, ideales
para jugar en casa porque se pueden hacer pequeños circuitos en el
salón, por ejemplo. Los de escala 1/24 son pequeños coches con potentes
motores eléctricos con baterías recargables. Los coches de escala 1/12
son los más pequeños de la categoría, y también los más antiguos, pero
no por ello menos desarrollados. Tienen suspensión independiente en la
parte delantera, formada por muelles, y la parte trasera es rígida. Su
peso oscila sobre el kilogramo, por lo que sus aceleraciones son muy
rápidas y su consumo eléctrico muy reducido.
En cuanto a los coches radiocontrol
térmicos, se encuentran los de
escala 1/10, que permiten la iniciación en las competiciones de pista a
los principiantes sin que supongan un coste exagerado. Una vertiente de
éstos es el de escala 1/10 todoterreno, que son principalmente coches
de diversión sin pretensiones competitivas, y tanto su precio de
adquisición como el de mantenimiento es razonable.
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